En el día a día de la vida moderna utilizamos apps para realizar todo tipo de tareas y actividades. Es prácticamente imposible imaginar cómo serían nuestras vidas si no pudiéramos contar con estas herramientas tan útiles. Pero antes de que existieran todas estas ventajas, las cosas eran muy distintas.

Cómo se crearon las apps

Para entender mejor cómo llegamos hasta el punto de desarrollo en el que estamos, primero es necesario saber cómo surgieron las aplicaciones. Su historia es bastante reciente, pero su desarrollo avanzó con mucha rapidez.

Técnicamente, las primeras aplicaciones que surgieron fueron las agendas de contactos, los calendarios y los editores de ringtones, entre otros. Estas apps funcionaban en los primeros teléfonos celulares, que surgieron en los 90 y eran muy básicos.

Más tarde, con la llegada del primer smartphone, en 2007, las aplicaciones se hicieron más complejas. Las pantallas táctiles y el nuevo sistema operativo de iphone, llamado ios, permitían desarrollar otro tipo de aplicaciones con funciones más elaboradas.

Finalmente, llegó Android, y se definieron los dos grandes referentes del mercado. Cada uno cuenta con su respectivo mercado de aplicaciones y sus condiciones de desarrollo, que permiten crear distintas aplicaciones muy productivas.

Cómo desarrollar nuestra propia app

La primera clave que debemos considerar es tener una idea original. Muchas de las mejores aplicaciones móviles de la historia surgieron porque sus desarrolladores descubrieron una necesidad muy grande. Y, al ver que nada de lo que existía hasta entonces satisfacía las necesidades de los usuarios, decidieron crearlo.

La segunda clave de desarrollo es pensar la manera en la que podemos resolver este problema que descubrimos. La cantidad de alternativas puede ser abrumadora, y nuestro ingenio se verá desafiado al límite. Pero, si encontramos una solución simple y eficaz, estaremos encaminados directo hacia el éxito.

La tercera es encontrar las herramientas indispensables para hacer nuestro trabajo. Además, si esta etapa de desarrollo requiere que hagamos inversiones que no tenemos, deberemos buscar inversionistas que crean en nuestro proyecto.

La cuarta clave: ponerse manos a la obra. Una vez que contamos con todo lo necesario para trabajar, debemos materializar nuestras ideas originales. En este paso, es totalmente indispensable tener en cuenta las necesidades del cliente y la manera en la que se verá el resultado final. Para este fin, es necesario tomar un curso de ux/ui online, que corresponde a las siglas en inglés de user experience y user interface.

La quinta: hacer las evaluaciones de prueba. De esta etapa dependerá totalmente que el resultado final de nuestra app funcione correctamente. Debemos encontrar glitches y depurar bugs para que la experiencia de uso de nuestra aplicación sea lo más placentera y eficiente posible.

Finalmente, como sexta clave, se encuentra el lanzamiento al mercado. En este punto, tiene un rol fundamental el marketing digital. Si podemos crear una expectativa positiva en nuestros clientes, el impacto que tendrá la app en el momento de su lanzamiento será un éxito total.

Algunas consideraciones extra

Como ya lo mencionamos, hay muchas maneras distintas de realizar un mismo trabajo. Por lo tanto, deben tener siempre en cuenta hacia quién va dirigido el resultado final para saber cómo hacerlo. Algunas de las plataformas en las que podemos crear aplicaciones de manera sencilla son las siguientes:

  • GoodBarber
  • Siberian CMS
  • Swiftic
  • Mobincube
  • MobAppCreator
  • ShoutEm
  • AppYourself

Aunque son plataformas muy simples, están bastante bien como para iniciarse. Posteriormente, si desean hacer trabajos más complejos, pueden optar por utilizar los programadores más completos que ofrecen otras prestaciones.

Según su progreso y sus respectivas necesidades, podrán desarrollar nuevas maneras de trabajar. La clave para lograr este propósito es entender el desarrollo de aplicaciones como un proceso de constante aprendizaje en el que siempre podemos tomar nuevos cursos y adquirir conocimientos más complejos.

La experiencia nos ha demostrado que, si trabajamos con constancia y determinación, podremos lograr todo lo que nos propongamos. Al tener objetivos claros y un plan de trabajo bien ordenado, nuestros esfuerzos serán cada vez más eficientes y conseguiremos mejores resultados. Pero talento sin conocimiento y sin práctica no es nada.

Por esta razón, es totalmente necesario tomar los cursos correspondientes para lograr lo que nos propongamos. De esta manera, tendremos el éxito asegurado.

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